Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Espumoso el aire,
Se torna neblina
Una cortina blanca
Arropa los parajes
El frailejón suelta semilla
Para seguir en el tiempo
Su hermoso linaje
Una brisa helada
Recorre mis sentidos
Perplejo de aquellos paisajes
En la laguna el reflejo bosqueja
La luna en un suave plumaje
A la orilla el riachuelo cobija
Truchas con lienzo y encaje
Con truenos el tiempo amenaza
La lluvia comienza a mezclarse
En las cuencas de suelos y ríos
El viento frío se hace hospedaje
Esplendorosa de blanco se viste
La sierra nevada en mi Mérida amable
Nostalgia de aquellas montañas
De su tierra, su gente, sus personajes
Paramos, lagunas y ríos
Montañas, sierras y valles
Nieves y neblinas eternas
Mérida
Como no extrañarte
Se torna neblina
Una cortina blanca
Arropa los parajes
El frailejón suelta semilla
Para seguir en el tiempo
Su hermoso linaje
Una brisa helada
Recorre mis sentidos
Perplejo de aquellos paisajes
En la laguna el reflejo bosqueja
La luna en un suave plumaje
A la orilla el riachuelo cobija
Truchas con lienzo y encaje
Con truenos el tiempo amenaza
La lluvia comienza a mezclarse
En las cuencas de suelos y ríos
El viento frío se hace hospedaje
Esplendorosa de blanco se viste
La sierra nevada en mi Mérida amable
Nostalgia de aquellas montañas
De su tierra, su gente, sus personajes
Paramos, lagunas y ríos
Montañas, sierras y valles
Nieves y neblinas eternas
Mérida
Como no extrañarte
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