No me resigno...
No me resigno
a enfrentar la vida y sus matices
sin otra arma que no sea la fe,
en este oficio de locos
donde el hombre pertenece a la mujer.
No me conformo
con tragarme las palabras no dichas,
ni la rabia de haber crecido sin mar.
Empezar el mañana
con el mejor gesto en la esperanza
con el primer atisbo
de un cambio riguroso
con el estómago abierto
sin remilgos ni tropiezos.
Me viene bien un trago
por la resequedad del piso
donde duermo,
para enfrentar contigo
la oscuridad del día.
No me resigno,
he desperdiciado mucha vida.
No me resigno
a enfrentar la vida y sus matices
sin otra arma que no sea la fe,
en este oficio de locos
donde el hombre pertenece a la mujer.
No me conformo
con tragarme las palabras no dichas,
ni la rabia de haber crecido sin mar.
Empezar el mañana
con el mejor gesto en la esperanza
con el primer atisbo
de un cambio riguroso
con el estómago abierto
sin remilgos ni tropiezos.
Me viene bien un trago
por la resequedad del piso
donde duermo,
para enfrentar contigo
la oscuridad del día.
No me resigno,
he desperdiciado mucha vida.