En primavera nacen las hojas,
en verano maduran y se fortalecen,
en otoño amarillean y enrojecen
y el viento a las ramas de ellas las despoja.
Ahí queda el árbol, deshojado, desnudo,
terriblemente desnudo como mi alma,
transmitiendo una falsa calma,
esperando el frío de un invierno crudo.
Crudo invierno que congelas mis sienes,
crudo invierno que congelas la vida,
crudo invierno que nunca harás caso al que te pida
que no regreses, por favor, el año que viene.
Pero tras el invierno siempre vuelve la primavera
y el árbol despierta de esa falsa calma,
y de nuevo vuelve a vestirse mi alma
con los colores que le trae el regreso de la vida entera.

en verano maduran y se fortalecen,
en otoño amarillean y enrojecen
y el viento a las ramas de ellas las despoja.
Ahí queda el árbol, deshojado, desnudo,
terriblemente desnudo como mi alma,
transmitiendo una falsa calma,
esperando el frío de un invierno crudo.
Crudo invierno que congelas mis sienes,
crudo invierno que congelas la vida,
crudo invierno que nunca harás caso al que te pida
que no regreses, por favor, el año que viene.
Pero tras el invierno siempre vuelve la primavera
y el árbol despierta de esa falsa calma,
y de nuevo vuelve a vestirse mi alma
con los colores que le trae el regreso de la vida entera.
