Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo plantó la semilla en su vientre
y la estrella parió la luna
blanca y hermosa como ninguna
con brillo resplandeciente.
El cantar se hizo presente
aquella tarde después de la una
había llegado mi fortuna
¡Nació mi hija! Grite fuerte.
Mi dicha fue al verte
tome tus manos una a una
entonando una canción de cuna
te arrullé placidamente.
Fui feliz nuevamente
la semilla luego germinó
la estrella a luz dió
a un ser que estaba ausente.
Aunque fue accidentalmente
la estrella parió al sol
tal parece un girasol
y es de mí un descendiente.
Sus destellos libremente
brillan en mi cielo
y por ellos es mi anhelo
de que crezcan felizmente.
Ahora en este firmamento
tengo estrella, sol y luna
ellos son mi gran tribuna
ya no existe el sufrimiento.
Yo me siento como el cielo
aunque lluvia ellos me llaman
ya me están saliendo canas
ya me dicen viejezuelo
y la estrella parió la luna
blanca y hermosa como ninguna
con brillo resplandeciente.
El cantar se hizo presente
aquella tarde después de la una
había llegado mi fortuna
¡Nació mi hija! Grite fuerte.
Mi dicha fue al verte
tome tus manos una a una
entonando una canción de cuna
te arrullé placidamente.
Fui feliz nuevamente
la semilla luego germinó
la estrella a luz dió
a un ser que estaba ausente.
Aunque fue accidentalmente
la estrella parió al sol
tal parece un girasol
y es de mí un descendiente.
Sus destellos libremente
brillan en mi cielo
y por ellos es mi anhelo
de que crezcan felizmente.
Ahora en este firmamento
tengo estrella, sol y luna
ellos son mi gran tribuna
ya no existe el sufrimiento.
Yo me siento como el cielo
aunque lluvia ellos me llaman
ya me están saliendo canas
ya me dicen viejezuelo
Con amor a mi familia
Antonieta, mi estrella
Shia, mi hija, la luna
Suhe, mi hijo, el sol
Antonieta, mi estrella
Shia, mi hija, la luna
Suhe, mi hijo, el sol
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