lluviadeabril
lluvia & rain
Llegan las doce, resigna el pensamiento
a una hora muy tarde, un minuto muy lejos.
Sacude la nostalgia, sus pétalos negros
de tristeza sin tregua y rocío sin lamento.
Por herbar heridas a golpe fuerte y lento
en una tarde de abril, cerceno mis dedos
sin uñas o credos.
Descansa la mirada que al filo del recuerdo
y con la mano al cuello se aferró inocente
a distantes tiempos
fija se quedó en ideas y verbos
de una sola costilla y un tallo de hierro.
Timbran los dientes del reloj ajeno
mordiendo espejismos a la hora del juego
y caen del manto todos quemando los pétalos,
mimbres en el fuego.
Cae aquella carta que vivió sin tiempo
bajo el puño y manga
de un simple deseo.
a una hora muy tarde, un minuto muy lejos.
Sacude la nostalgia, sus pétalos negros
de tristeza sin tregua y rocío sin lamento.
Por herbar heridas a golpe fuerte y lento
en una tarde de abril, cerceno mis dedos
sin uñas o credos.
Descansa la mirada que al filo del recuerdo
y con la mano al cuello se aferró inocente
a distantes tiempos
fija se quedó en ideas y verbos
de una sola costilla y un tallo de hierro.
Timbran los dientes del reloj ajeno
mordiendo espejismos a la hora del juego
y caen del manto todos quemando los pétalos,
mimbres en el fuego.
Cae aquella carta que vivió sin tiempo
bajo el puño y manga
de un simple deseo.
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