Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA MUTACIÓN DEL ALMA
Asoma
un dolor que nunca acaba.
Amasado en barro
se adosa el pan a la mesa
del hambre.
Una luz imperfecta
salpica los ranchos
desconociendo tiempo.
Yerma tierra, inmóvil, condenada.
Hermandad de caserío,
flacos umbrales,
sostienen heridas.
Un hombre en soledad.
Y sin embargo
mañana
es posible
por una misma paga
desgastar los huesos.
respirar el sol,
volver a soportar
la mutación del alma.
Hector Alberto Villarruel.
Asoma
un dolor que nunca acaba.
Amasado en barro
se adosa el pan a la mesa
del hambre.
Una luz imperfecta
salpica los ranchos
desconociendo tiempo.
Yerma tierra, inmóvil, condenada.
Hermandad de caserío,
flacos umbrales,
sostienen heridas.
Un hombre en soledad.
Y sin embargo
mañana
es posible
por una misma paga
desgastar los huesos.
respirar el sol,
volver a soportar
la mutación del alma.
Hector Alberto Villarruel.