Sé quedó la locomotora
y esperamos el próximo tren.
será larga la espera, puede ser,
será corta, esta vez.
En la ansiosa espera
se me ocurre mirar el cielo
y la descubro, y la veo
la luna me sonríe y me guiña un ojo.
Llegaremos quince minutos
más tarde de lo previsto,
pero a mí no me importa
la luna me sonríe y me guiña un ojo.
Es una blanca media luna
contrastando en un negro cielo,
con algunas estrellas poco brillantes,
que parpadean y titilan
pero lo superlativo es ella, la luna,
que me sonríe y me guiña un ojo.
-¡Atención, llega la nueva formación!-
"Adiós, blanca media luna,
espero verte pronto".
Ahora yo me despido
le sonrío y le guiño un ojo.
y esperamos el próximo tren.
será larga la espera, puede ser,
será corta, esta vez.
En la ansiosa espera
se me ocurre mirar el cielo
y la descubro, y la veo
la luna me sonríe y me guiña un ojo.
Llegaremos quince minutos
más tarde de lo previsto,
pero a mí no me importa
la luna me sonríe y me guiña un ojo.
Es una blanca media luna
contrastando en un negro cielo,
con algunas estrellas poco brillantes,
que parpadean y titilan
pero lo superlativo es ella, la luna,
que me sonríe y me guiña un ojo.
-¡Atención, llega la nueva formación!-
"Adiós, blanca media luna,
espero verte pronto".
Ahora yo me despido
le sonrío y le guiño un ojo.