legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pongo a consideración una mezcla de versos Anapésticos y Anfíbracos, aprendidos con el Maestro Eduardo de la Barra
Mil recuerdos galopan mi mente
ahora cuan lejos nos queda el ayer,
agolpados en vivas memorias
de tiernos idilios que no han de volver.
Los momentos de dulce albedrío
de un tiempo florido que yo disfruté,
se han clavado muy hondo en mi pecho;
espinas alegres de afable doler.
Rememoro los días felices,
instantes de dicha, de tiempos de miel;
de tus labios con tufo de niña,
de aroma excitante, sabor a mujer.
Vivirán por eternas memorias
los días floridos de rosa y clavel;
los perfumes de nardo y magnolia
que nuestros recuerdos harán florecer.
Mil recuerdos galopan mi mente
ahora cuan lejos nos queda el ayer,
agolpados en vivas memorias
de tiernos idilios que no han de volver.
Los momentos de dulce albedrío
de un tiempo florido que yo disfruté,
se han clavado muy hondo en mi pecho;
espinas alegres de afable doler.
Rememoro los días felices,
instantes de dicha, de tiempos de miel;
de tus labios con tufo de niña,
de aroma excitante, sabor a mujer.
Vivirán por eternas memorias
los días floridos de rosa y clavel;
los perfumes de nardo y magnolia
que nuestros recuerdos harán florecer.
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