Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Déjame que te explique,
que estoy bien,
que estoy en paz,
sé que salí gritando y di un portazo,
sé que quedaste llorando
desgarrada en el sofá,
sé que mis lágrimas se fueron enjuagando
y no percibí de donde salió el jaguar,
que con sus fauces me hizo rodar,
desparramando mi cabeza en esa calle aún sin pavimentar
y un hilillo de sangre se asomó en el alquitrán.
Dicen iba borracho
y no supo acelerar o frenar,
más ya no había caso frente al vidrio mi cabeza vi chocar
y te juro sus ojos vi llorar
y si iba tomado a ese momento el alcohol no le habitaba,
percibí mi aliento en gélido vaho,
sentía frío pensé será la noche y la garúa,
te juro tú y los niños,
fue lo último en rápido que vi pasar,
más luego sirenas y gritos.
Siento haberte hecho llorar esa noche
como tantas otras noches,
no volverá a ocurrir
hoy deseo acostar a los niños,
les leeré antes de dormirse
y luego sobre las frentes les besaré,
sólo espero que el frío no les invada,
y que les ayudes a recordarme,
cuando la noche se vaya.
No te preocupes ya estoy bien,
ya mi ira se ha ido,
ni siquiera siento dolor
me he permitido volar por única vez,
de vuelta a estas cálidas paredes,
que alguna vez me hicieron reír,
que más de alguna vez te hice llorar,
creo no me quedaré,
pero, si estaré cuando mis hijos me hagan abuelo,
pero, si estaré cuando sea el instante,
de que comiences esta otra vida,
hoy sólo quería decirte,
que ya estoy bien
y que la paz cobija mi alma....
que estoy bien,
que estoy en paz,
sé que salí gritando y di un portazo,
sé que quedaste llorando
desgarrada en el sofá,
sé que mis lágrimas se fueron enjuagando
y no percibí de donde salió el jaguar,
que con sus fauces me hizo rodar,
desparramando mi cabeza en esa calle aún sin pavimentar
y un hilillo de sangre se asomó en el alquitrán.
Dicen iba borracho
y no supo acelerar o frenar,
más ya no había caso frente al vidrio mi cabeza vi chocar
y te juro sus ojos vi llorar
y si iba tomado a ese momento el alcohol no le habitaba,
percibí mi aliento en gélido vaho,
sentía frío pensé será la noche y la garúa,
te juro tú y los niños,
fue lo último en rápido que vi pasar,
más luego sirenas y gritos.
Siento haberte hecho llorar esa noche
como tantas otras noches,
no volverá a ocurrir
hoy deseo acostar a los niños,
les leeré antes de dormirse
y luego sobre las frentes les besaré,
sólo espero que el frío no les invada,
y que les ayudes a recordarme,
cuando la noche se vaya.
No te preocupes ya estoy bien,
ya mi ira se ha ido,
ni siquiera siento dolor
me he permitido volar por única vez,
de vuelta a estas cálidas paredes,
que alguna vez me hicieron reír,
que más de alguna vez te hice llorar,
creo no me quedaré,
pero, si estaré cuando mis hijos me hagan abuelo,
pero, si estaré cuando sea el instante,
de que comiences esta otra vida,
hoy sólo quería decirte,
que ya estoy bien
y que la paz cobija mi alma....
:: , que hermosa historia a pesar de la tristeza que provoca, me quedo corta si te digo que me fascinó leerlo