Marga M.R.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Él espera sentado,a la hora de siempre,la llegada del tren,sus ojos se descubren ansiosos buscando en el andén de enfrente,
ella baja las escaleras llegando hasta el andén,se adivina nerviosa buscando su mirada,
allí están los dos,frente a frente,como cada mañana,la sonrisa escondida y el brillo de los ojos les delata.
Él no sabe que ella sale media hora antes para verle,
ella ni se imagina que él ha dejado pasar varias veces su tren para esperarla.
ella baja las escaleras llegando hasta el andén,se adivina nerviosa buscando su mirada,
allí están los dos,frente a frente,como cada mañana,la sonrisa escondida y el brillo de los ojos les delata.
Él no sabe que ella sale media hora antes para verle,
ella ni se imagina que él ha dejado pasar varias veces su tren para esperarla.