Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arrogante muy bravata
la bruja de azor se viste,
no fue broma, no fue chiste
su ramuja de alipata,
ni sus dones de aeronata
pues a la sierra voló
tan sola no se arriesgó,
le acompañaron amigas
entonando las cantigas
y los réquiem de Changó.
Cada cónyuge se enfada
y por la playa las prenden
así las brujas aprenden
a comportarse cual hada
sin ringorrangos ni alada
a llevar la vida bien,
se oyeron decir: ¡Amén!
y llamar a Jesucristo
así quedó desprovisto
el daño en un santiamén.