Calle abajo veo tu silueta,
la lluvia cae a escondidas,
cuando tú no estás,
cae al suelo toda mi vida.
En momentos de mi cordura,
tengo el alma hecha jazmín,
rio abajo corre la música,
cada paso y mi vivir.
Me gusta pasear para escuchar,
escribirte poesías de voz baja.
quisiera quererte muy despacito,
desde caricias a besos del alba.
Y nadan los cisnes blancos,
levedad se respira en mí,
acariciarlos quisiera callados,
y me hagan llegar su sentir.
Espero que llegue la noche,
donde pueda respirar la luna,
podría morir por un reproche,
te dormiré junto a la cuna.
Y avanzar con esta melodía,
ya sabrás del agua doliente,
desbocada al empezar el nuevo día,
mírate las manos, déjame verte.