yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miradas que conquistan la demora
De mi paso rutinario en la mañana;
Minifaldas que prolongan la aurora
Y piernas que presagian el nirvana
Sin hacer escala al purgatorio.
Chica de las ocho treinta,
Modelo en pasarelas del asfalto;
Detienen tus caderas los vaivenes
Y la prisa del obrero y la beata,
Chica de las ocho treinta,
Estrella imaginaria de mi teatro
Conduces mi mirada en tus escotes
Y pones stand by en el transcurso de los autos.
Y yo, que de espectador no paso,
Me queda tu perfume para el día
Y la duda de tu nombre en lo cobarde;
Chica de las ocho treinta
Reina de la rúa y los transeúntes,
Maldición de los fines de semana,
Tienes más fuerza que el café
Cuando pasas con vaivén de barco
Cada día, a las ocho treinta de la mañana.
Alguna vez botaré la duda y la prudencia
Y te pondré un nombre en un poema mejor que este.
De mi paso rutinario en la mañana;
Minifaldas que prolongan la aurora
Y piernas que presagian el nirvana
Sin hacer escala al purgatorio.
Chica de las ocho treinta,
Modelo en pasarelas del asfalto;
Detienen tus caderas los vaivenes
Y la prisa del obrero y la beata,
Chica de las ocho treinta,
Estrella imaginaria de mi teatro
Conduces mi mirada en tus escotes
Y pones stand by en el transcurso de los autos.
Y yo, que de espectador no paso,
Me queda tu perfume para el día
Y la duda de tu nombre en lo cobarde;
Chica de las ocho treinta
Reina de la rúa y los transeúntes,
Maldición de los fines de semana,
Tienes más fuerza que el café
Cuando pasas con vaivén de barco
Cada día, a las ocho treinta de la mañana.
Alguna vez botaré la duda y la prudencia
Y te pondré un nombre en un poema mejor que este.
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