salgomanzano
Poeta veterano en el portal
La noche, ¡oh noche!, me entra en luna llena.
A pensar me quedé , y tú sonreías.
Desdenes pusiste en las quejas mías,
momentos me vinieron en cadena.
Camino abajo en mi cristal de pena.
Tú llorabas por las hondas lejanías...
Sentí en mi pecho un grupo de agonías
sobre mi corazón -débil- de arena.
Me uní a ti sobre la aromada cama.
Mi boca se unió a un labio casi helado
de sangre fría, que no desparrama...
Entraba el sol -balcón en flor, cerrado-.
Se abrió de nuevo la agostada llama
en este corazón, ya amortajado.
(de "poemas de la soledad")
A pensar me quedé , y tú sonreías.
Desdenes pusiste en las quejas mías,
momentos me vinieron en cadena.
Camino abajo en mi cristal de pena.
Tú llorabas por las hondas lejanías...
Sentí en mi pecho un grupo de agonías
sobre mi corazón -débil- de arena.
Me uní a ti sobre la aromada cama.
Mi boca se unió a un labio casi helado
de sangre fría, que no desparrama...
Entraba el sol -balcón en flor, cerrado-.
Se abrió de nuevo la agostada llama
en este corazón, ya amortajado.
(de "poemas de la soledad")
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