viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que caigan mil estrellas
y mil tormentas me escupan,
que la sangre me abandone
en ríos de sacrificio súbito.
Vuélame la tapa de los sueños,
desgárrame los pies
con el camino que me asignes,
que yo arrasaré las brasas
con alas de fuego,
y montaré al mar
con veleros de sal y agua.
No me importa
que el mundo se detenga,
que se venda al peso
por promesas y calderilla.
No me importa
que los que manden
me manden al infierno,
y que los infiernos
sean propiedad
de los que mandan.
Que caigan mil estrellas
y mil tormentas me escupan,
que yo soy de la luna,
de donde son todos los poetas.
Que yo soy de otro mundo,
en el que no hacen falta guerras,
por que todos los sueños se cumplen.
Y todas las hadas son buenas,
y los enfermeros llevan batas blancas,
y mi sonrisa es un tatuaje eterno.
y mil tormentas me escupan,
que la sangre me abandone
en ríos de sacrificio súbito.
Vuélame la tapa de los sueños,
desgárrame los pies
con el camino que me asignes,
que yo arrasaré las brasas
con alas de fuego,
y montaré al mar
con veleros de sal y agua.
No me importa
que el mundo se detenga,
que se venda al peso
por promesas y calderilla.
No me importa
que los que manden
me manden al infierno,
y que los infiernos
sean propiedad
de los que mandan.
Que caigan mil estrellas
y mil tormentas me escupan,
que yo soy de la luna,
de donde son todos los poetas.
Que yo soy de otro mundo,
en el que no hacen falta guerras,
por que todos los sueños se cumplen.
Y todas las hadas son buenas,
y los enfermeros llevan batas blancas,
y mi sonrisa es un tatuaje eterno.