Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Un Mal Verano.
Pero, así es… ¿Ingenuidad o estupidez? Algo de eso me envolvió en aquel tiempo, donde me desnudé por ti sin pensarlo siquiera, donde dejé caer los linos y expuse ante tus lascivos ojos los pétalos de mi rosa abierta. “Exótica belleza” eso dijiste y era verdad, porque se lo que soy, dulce el corazón y ásperas las hojas que arropan mi esencia, demasiado exquisita para ti (los puercos no merecen tanto); y no apreciaste nada, laceraste duramente mis formas, mi dulce existencia. Tus manos suaves, tus palabras finas, tus ojos de ángel, todo era parte de tu mundo mal tejido, donde cualquiera es suficiente para tus pocos y sucios sentidos.
No lo sabía… hoy lo descubro y me asquea el solo pensar que quise integrar mi mundo al tuyo, paraje de pobreza y triste remedo de ser vivo. ¿Sensibilidad, genio creativo? Solo un loco, con lujurias y deseos torcidos hay en ti, que lo ignore quien no te ha vivido… hoy ha caído de mis ojos esa red de estúpido ensueño, las cortinas mis manos corrieron y mis ojos te han visto tal cual (minúsculo, sórdido, oscuro), nadie da lo que no es… como pretender sacar de ti frutos buenos, frutos dulces, si estas seco, si tus semillas caen y no germinan; eres vano, nada te va mejor que ese ceño arrugado, símbolo del laberinto que eres; hoy estas fuera de mi sendero, si duele ver que rocíe con esperanzas vanas un campo desierto.
Jardín de preguntas fuiste ayer en mi existir e invente una lluvia de respuestas que desterraban toda acidez, con la intención de no odiar tu existencia; más ya no ha sido posible, anduve sierras, anduve bosques, anduve caminos urbanos, anduve en montes olvidados… todos hablan de ti, todos cuentan la misma historia, silencios obligados bajo promesas hechas.
Seguirás fingiendo amores silenciosos, seguirás desnudando de la flora sus mejores muestras, beberás los néctares y después fingirás que el sabor ya no es el mismo de un principio y dirás: “No eres tú, es mi paladar el que traiciona esta historia (lo tengo amargo), estas distancias entre mi ventana y el jardín donde tu reposas es enorme, no pueden mis manos ya sostenerte segura, y mis esfuerzos resultan vanos; tengo que dejarte ir…”. –Realidad- jamás pretendiste ser algo más que una visión inexistente… te es placentero jugar.
¡Hoy te sales de esta que soy! Esto es lo que te entrego como factura por el tiempo invertido en ti, no volverás a ver la huella de mi ser en tus paisajes… ni siquiera hay un rencor, solo tengo algo dentro la promesa de olvidarte; finalmente sigo siendo yo, imperturbable a un sentimiento bajo, dueña de verdad y enemiga de traición… no se ha mutilado nada en mi; ¿tú?... no sé, no sé, quién eres tú…
-Brisa de olvido- haces bien a mis sentidos y a mi cabeza; dejo abierta mi ventana a una nueva primavera… otoño… o invierno… y al verano no echare de menos finalmente solo ha sido una estación de mezclas.
Mary C. López
Pero, así es… ¿Ingenuidad o estupidez? Algo de eso me envolvió en aquel tiempo, donde me desnudé por ti sin pensarlo siquiera, donde dejé caer los linos y expuse ante tus lascivos ojos los pétalos de mi rosa abierta. “Exótica belleza” eso dijiste y era verdad, porque se lo que soy, dulce el corazón y ásperas las hojas que arropan mi esencia, demasiado exquisita para ti (los puercos no merecen tanto); y no apreciaste nada, laceraste duramente mis formas, mi dulce existencia. Tus manos suaves, tus palabras finas, tus ojos de ángel, todo era parte de tu mundo mal tejido, donde cualquiera es suficiente para tus pocos y sucios sentidos.
No lo sabía… hoy lo descubro y me asquea el solo pensar que quise integrar mi mundo al tuyo, paraje de pobreza y triste remedo de ser vivo. ¿Sensibilidad, genio creativo? Solo un loco, con lujurias y deseos torcidos hay en ti, que lo ignore quien no te ha vivido… hoy ha caído de mis ojos esa red de estúpido ensueño, las cortinas mis manos corrieron y mis ojos te han visto tal cual (minúsculo, sórdido, oscuro), nadie da lo que no es… como pretender sacar de ti frutos buenos, frutos dulces, si estas seco, si tus semillas caen y no germinan; eres vano, nada te va mejor que ese ceño arrugado, símbolo del laberinto que eres; hoy estas fuera de mi sendero, si duele ver que rocíe con esperanzas vanas un campo desierto.
Jardín de preguntas fuiste ayer en mi existir e invente una lluvia de respuestas que desterraban toda acidez, con la intención de no odiar tu existencia; más ya no ha sido posible, anduve sierras, anduve bosques, anduve caminos urbanos, anduve en montes olvidados… todos hablan de ti, todos cuentan la misma historia, silencios obligados bajo promesas hechas.
Seguirás fingiendo amores silenciosos, seguirás desnudando de la flora sus mejores muestras, beberás los néctares y después fingirás que el sabor ya no es el mismo de un principio y dirás: “No eres tú, es mi paladar el que traiciona esta historia (lo tengo amargo), estas distancias entre mi ventana y el jardín donde tu reposas es enorme, no pueden mis manos ya sostenerte segura, y mis esfuerzos resultan vanos; tengo que dejarte ir…”. –Realidad- jamás pretendiste ser algo más que una visión inexistente… te es placentero jugar.
¡Hoy te sales de esta que soy! Esto es lo que te entrego como factura por el tiempo invertido en ti, no volverás a ver la huella de mi ser en tus paisajes… ni siquiera hay un rencor, solo tengo algo dentro la promesa de olvidarte; finalmente sigo siendo yo, imperturbable a un sentimiento bajo, dueña de verdad y enemiga de traición… no se ha mutilado nada en mi; ¿tú?... no sé, no sé, quién eres tú…
-Brisa de olvido- haces bien a mis sentidos y a mi cabeza; dejo abierta mi ventana a una nueva primavera… otoño… o invierno… y al verano no echare de menos finalmente solo ha sido una estación de mezclas.
Mary C. López
25.05.2011/20:34/Méx.
*Experimentando el adiós en prosas;
la realidad esta alejada de esto que escribo... besos a ti q me lees.
*Experimentando el adiós en prosas;
la realidad esta alejada de esto que escribo... besos a ti q me lees.
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