Estas en mi

Aria

Poeta fiel al portal
La ventana que ayer abrí,
hoy la rompí,
la destruí en mil pedazos;
y aquí me quedo yo,
con mi dolor,
que me fustiga las entrañas.

Si yo no se volar...
por qué la abro?
Si no se como...
ni puedo dar el salto.
Me queda un espejo frío y gris
y la imagen de una amarga solitaria.

La vida es un arcoiris
y no la se vivir,
pero tampoco se morir;
que hago?

Solo tengo mi dolor
que me acompaña;
de día, de noche,
vaya a donde vaya.
En el beso de la mañana,
haciendo el amor de madrugada,
en el banco,
en el estanco,
vaya a donde vaya
es mi dolor quien me acompaña.

De piedra y de plomo;
así llegué a ti.
Y tu llegaste a mi
por esa ventana.
Y descubrí
que soy de carne y hueso,
que puedo sentir,
puedo vibrar,
cuando vienes...
cuando te alejas.

Estas en mi...
no se vivir,
no se morir,
sin ti...

En el cuarto húmedo
me inunda el frío,
me inunda el llanto.
Sopla el viento,
gélido, lugúbre, ácido.
Miro en mi,
alrededor de mi;
un cuarto frío,
manos frías,
fríos labios.

Estas en mi...
ya no lo aguanto!

Hojas y cuadernos,
versos mullidos en sordo llanto;
espero al viento que pase
la última página...
que seas pasado.
 
Mi querida Aria, son muy tristes los versos que nos dejas. La utilización de ese lenguaje tan rico me habla de tu capacidad para escribir maravillosos poemas. Hay veces que todo lo vemos de color negro, y sentimos una fatal incapacidad para sentirnos cerca de ningún ser humano, y queremos volar y somos incapaces, pero la escritura es una forma de liberación, eso bien lo sabes, mi estimada amiga. Te deseo que todo te vaya bien. Un beso, y mis estrellas para tu magistral y doloroso poema.
 
Vivire... Para siempre contigo estare... Un gusto leerte
 
La ventana que ayer abrí,
hoy la rompí,
la destruí en mil pedazos;
y aquí me quedo yo,
con mi dolor,
que me fustiga las entrañas.

Si yo no se volar...
por qué la abro?
Si no se como...
ni puedo dar el salto.
Me queda un espejo frío y gris
y la imagen de una amarga solitaria.

La vida es un arcoiris
y no la se vivir,
pero tampoco se morir;
que hago?

Solo tengo mi dolor
que me acompaña;
de día, de noche,
vaya a donde vaya.
En el beso de la mañana,
haciendo el amor de madrugada,
en el banco,
en el estanco,
vaya a donde vaya
es mi dolor quien me acompaña.

De piedra y de plomo;
así llegué a ti.
Y tu llegaste a mi
por esa ventana.
Y descubrí
que soy de carne y hueso,
que puedo sentir,
puedo vibrar,
cuando vienes...
cuando te alejas.

Estas en mi...
no se vivir,
no se morir,
sin ti...

En el cuarto húmedo
me inunda el frío,
me inunda el llanto.
Sopla el viento,
gélido, lugúbre, ácido.
Miro en mi,
alrededor de mi;
un cuarto frío,
manos frías,
fríos labios.

Estas en mi...
ya no lo aguanto!

Hojas y cuadernos,
versos mullidos en sordo llanto;
espero al viento que pase
la última página...
que seas pasado.
Hola intensiad del sentir en tu poema, gracias por compartir. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Gracias, querido amigo dulci, estoy bien, muy bien, si escribo así es porque me gusta poetizar el dolor, sea mio o sea ajeno, escribirle a la negrura, al desamor, al desazón..el registro nostálgico es mi preferido. Dicen que las palabras son lágrimas que ya no podemos llorar, así con ellas plasmamos letras de su color, azules, sino las dejaríamos escapar dándoles este rumbo, lírico, se trenzarían en el alma. Siempre un placer encontrar tus bellos comentarios, abrazos.
 
Gracias a ti, hermosa mujer por pasar y dejarme tu comentario, abrazos mil.
 
Que bien que te haya gustado berzita! Gracias por pasar y leerme, abrazos.
 
La ventana que ayer abrí,
hoy la rompí,
la destruí en mil pedazos;
y aquí me quedo yo,
con mi dolor,
que me fustiga las entrañas.

Si yo no se volar...
por qué la abro?
Si no se como...
ni puedo dar el salto.
Me queda un espejo frío y gris
y la imagen de una amarga solitaria.

La vida es un arcoiris
y no la se vivir,
pero tampoco se morir;
que hago?

Solo tengo mi dolor
que me acompaña;
de día, de noche,
vaya a donde vaya.
En el beso de la mañana,
haciendo el amor de madrugada,
en el banco,
en el estanco,
vaya a donde vaya
es mi dolor quien me acompaña.

De piedra y de plomo;
así llegué a ti.
Y tu llegaste a mi
por esa ventana.
Y descubrí
que soy de carne y hueso,
que puedo sentir,
puedo vibrar,
cuando vienes...
cuando te alejas.

Estas en mi...
no se vivir,
no se morir,
sin ti...

En el cuarto húmedo
me inunda el frío,
me inunda el llanto.
Sopla el viento,
gélido, lugúbre, ácido.
Miro en mi,
alrededor de mi;
un cuarto frío,
manos frías,
fríos labios.

Estas en mi...
ya no lo aguanto!

Hojas y cuadernos,
versos mullidos en sordo llanto;
espero al viento que pase
la última página...
que seas pasado.

Responsorial poema que en su musica desata el gesto de una unidad y da rienda suelta a la palabra fecunda. Hay deseo, significados de fuerza indoble..., pasado para atraesar los recorridos de ese lago frio que es la sinceridad de un alma en nostalgia. Ya viene la noche como esa planta que genera la nada. besos encantador poema, luzyabsenta
 
Un placer encontrar tan bello comentario, estimado luzyabsenta, agradezco sinceramente el tiempo y la lectura, besos.
 
La ventana que ayer abrí,
hoy la rompí,
la destruí en mil pedazos;
y aquí me quedo yo,
con mi dolor,
que me fustiga las entrañas.

Si yo no se volar...
por qué la abro?
Si no se como...
ni puedo dar el salto.
Me queda un espejo frío y gris
y la imagen de una amarga solitaria.

La vida es un arcoiris
y no la se vivir,
pero tampoco se morir;
que hago?

Solo tengo mi dolor
que me acompaña;
de día, de noche,
vaya a donde vaya.
En el beso de la mañana,
haciendo el amor de madrugada,
en el banco,
en el estanco,
vaya a donde vaya
es mi dolor quien me acompaña.

De piedra y de plomo;
así llegué a ti.
Y tu llegaste a mi
por esa ventana.
Y descubrí
que soy de carne y hueso,
que puedo sentir,
puedo vibrar,
cuando vienes...
cuando te alejas.

Estas en mi...
no se vivir,
no se morir,
sin ti...

En el cuarto húmedo
me inunda el frío,
me inunda el llanto.
Sopla el viento,
gélido, lugúbre, ácido.
Miro en mi,
alrededor de mi;
un cuarto frío,
manos frías,
fríos labios.

Estas en mi...
ya no lo aguanto!

Hojas y cuadernos,
versos mullidos en sordo llanto;
espero al viento que pase
la última página...
que seas pasado.

Estás en mí
estoy en tí
¿por qué sufrir
si te amo así?
Eres mi cielo,
mi frenesí,
dulce consuelo
de mi existir.

Bello poema, querida ARIA. Te felicito y TE ESTRELLO.
 
Bellos los versos que me dejas, estimado Jop...muy agradecida por la lectura y tu presencia, abrazos, caballero.
 
Siento que merece la pena estar en una nueva lectura con esta genial e
inspiradora obra de sutil melancolia,y a la vez ser agradecido a tu amable
respuesta para mi comentario. saludos siempre sinceros de luzyabsenta
Una gran y real alegria ver y saber que ha apreciado estas letas,estimado y apreciado luzyabsenta! Abrazos!
 

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