café en chernobyl
Poeta recién llegado
Destino
Hecatombe, soledad. Un flautista de polainas
púrpuras carga un bolsón con la cabeza
de mi hermano.
Daga. Incrustada a su ojo. Zafiros como esporas
en el aire. Veneno que se esparce en
el rocío.
Es de madrugada de candelaria, de un fulgor
de kriptón. La chabola con el viento
adentro.
Un puñado de fantasmas que trazan polígonos
en el tapete. Oran. Comen carne muerta.
El cuerpo sin miembros que reposa en una carreta.
El hospital, a menos de 100 metros,
con las luces apagadas.
Mi brazo carcomido por las sanguijuelas
y el pánico inyectado. Frente. Un puente de roca.
Corro sin saber adónde piso.
Maleza que tiene respiración. Cordones de botines.
Cabellos como un vegetal.
No hay tiempo. Un reloj de arena se queda tieso.
Como la lampa clavada al borde de
una lápida.
*T.T.M.B (1984-2011)
El nombre que yace inscrito
es el de mi hermano.
Aunque bailase en fuego, aún no es ese mi destino.
Hecatombe, soledad. Un flautista de polainas
púrpuras carga un bolsón con la cabeza
de mi hermano.
Daga. Incrustada a su ojo. Zafiros como esporas
en el aire. Veneno que se esparce en
el rocío.
Es de madrugada de candelaria, de un fulgor
de kriptón. La chabola con el viento
adentro.
Un puñado de fantasmas que trazan polígonos
en el tapete. Oran. Comen carne muerta.
El cuerpo sin miembros que reposa en una carreta.
El hospital, a menos de 100 metros,
con las luces apagadas.
Mi brazo carcomido por las sanguijuelas
y el pánico inyectado. Frente. Un puente de roca.
Corro sin saber adónde piso.
Maleza que tiene respiración. Cordones de botines.
Cabellos como un vegetal.
No hay tiempo. Un reloj de arena se queda tieso.
Como la lampa clavada al borde de
una lápida.
*T.T.M.B (1984-2011)
El nombre que yace inscrito
es el de mi hermano.
Aunque bailase en fuego, aún no es ese mi destino.