pablo barattini
Poeta asiduo al portal
Metióse a la nariz el dedo
y retiró luego algo blando
que dejó de la pared colgando
haciendo de asco un enredo.
Sopeo la baba que escurría
de caries y féculas inmundas
entre llagas expuestas y profundas
un eccema repulsivo se veía.
Rascóse la sarna, golpeó el pecho
arrojó viscoso escupitajo
entre flemas amarillas de un gargajo.
Y coágulos de sangre en desecho
era hombre de piojos en el pecho
y a él, importábale un carajo.
y retiró luego algo blando
que dejó de la pared colgando
haciendo de asco un enredo.
Sopeo la baba que escurría
de caries y féculas inmundas
entre llagas expuestas y profundas
un eccema repulsivo se veía.
Rascóse la sarna, golpeó el pecho
arrojó viscoso escupitajo
entre flemas amarillas de un gargajo.
Y coágulos de sangre en desecho
era hombre de piojos en el pecho
y a él, importábale un carajo.