Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Tengo ganas de soltar una lágrima
que se vaya río abajo buscando el mar,
que sea espuma salada y blanca
caracola en la arena al reposar.
Que la bañe el sol de suave brisa
que la vuele la gaviota por el cielo,
que la pose sobre la mejilla nostálgica
de la musa y que le diga que la quiero.
Que se me ha roto el corazón en silencio
escribiendo soledades por su amor,
que difícil es ser poeta cuando el alma
es un cofre del tesoro del dolor.
No decirme que es bonito lo que escribo
que es hermoso y encantados de leer,
que la belleza de mis versos son
lágrimas derramadas por una mujer.
Lloraré en silencio y como un niño
escribiré lamentos cada día,
pobrecito el poeta de la pena
lagrima naufraga en playa perdida.
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