Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Desde antes
del ascenso del deseo,
del primer corrimiento del sudor apasionado,
se me aprietan las memorias de sangre;
se manchan las criptas blancas
con sombras.
La silueta del árbol arqueado,
de las almas quebrándose;
Las hojas del libro de las leyes últimas,
quemándose a fuego, obligándome
a reescribir los mismos renglones:
las fábulas ya leídas
de la historia de mi pueblo.
El profeta de la muerte,
que fué el primer aparecido de los diarios,
primogénito del poeta marchante,
primera nota roja del mes,
habló antes que yo:
Llega la noche oscura
de México.
del ascenso del deseo,
del primer corrimiento del sudor apasionado,
se me aprietan las memorias de sangre;
se manchan las criptas blancas
con sombras.
La silueta del árbol arqueado,
de las almas quebrándose;
Las hojas del libro de las leyes últimas,
quemándose a fuego, obligándome
a reescribir los mismos renglones:
las fábulas ya leídas
de la historia de mi pueblo.
El profeta de la muerte,
que fué el primer aparecido de los diarios,
primogénito del poeta marchante,
primera nota roja del mes,
habló antes que yo:
Llega la noche oscura
de México.
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