Marco Antonio Morales O.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alegre está mi corazón
llegó la hora
del minuto bueno.
La felicidad se asoma
y yo abro mis poros
para que ella penetre.
Soy de aquellos que esperan años
a que llegue el minuto bueno.
Yo sé que él trae
la fortaleza que espero;
yo sé que él es dueño
de la sonrisa
que para mis labios deseo.
¡Venga el minuto
de la felicidad!
Venga a sepultar
mis resentimientos y mis culpas.
Llévese él
mis frustraciones y mis egoísmos.
Venga la sonrisa pura
yo la compartiré
con todo aquel
que haya perdido
toda esperanza.
llegó la hora
del minuto bueno.
La felicidad se asoma
y yo abro mis poros
para que ella penetre.
Soy de aquellos que esperan años
a que llegue el minuto bueno.
Yo sé que él trae
la fortaleza que espero;
yo sé que él es dueño
de la sonrisa
que para mis labios deseo.
¡Venga el minuto
de la felicidad!
Venga a sepultar
mis resentimientos y mis culpas.
Llévese él
mis frustraciones y mis egoísmos.
Venga la sonrisa pura
yo la compartiré
con todo aquel
que haya perdido
toda esperanza.