Katia N. Barillas
Radio Cultural-Literario*Escritor*Poeta*Declamador
Los suspiros que exhalas de lo más profundo de tu boca
son olas verdes de un mar en declive,
son chotes de rosas reventando entre las rocas;
o la espuma blanca cubriendo la arena
cual rápido aleteo de un gorrión presumido,
llevándose el canto de la lluvia que cae
cuando las nubes lloran.
La angustia enloquece a los nubarrones que empurrados,
enjaulan al amor humilde y cautivo,
y aun encadenado al almíbar de las flores
se deleita imaginando la boca que no ha besado.
El placer se une a los rayos de la aurora,
al éxtasis que emite el fuego de la piel,
bajo el naranja horizonte,
o el brillante amanecer.
Esclava del destino, constelación de un querer,
tus cicatrices surcan el aura del vergel,
y se abruman del encanto de los rayos del sol,
o de un eclipse de luna en gala al anochecer.
Tantos anhelos fortuitos,
miles de esperanzas en declive,
los sentimientos tallados en cada ápice de piel,
descubren el dharma-pada fiel camino de la rectitud,
donde no existen relojes ni de arena, ni de sol
Lord Ganesha, abre el camino,
Lakhsmi nos da el poder,
Buddha nos da riqueza,
Jesús nos da la fe,
bienaventurado el que aun sin ver vive para creer.
Fiel esclava del destino,
se han roto los eslabones del amor y del placer,
no existe dharma sin karma,
no existe día sin noche,
se ha borrado la ruta
de tu eterno padecer.