Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Convulsión, sismo, forcejeo,
distensión de manos;
hombre y mujer, hembra y macho;
isla sexual que emerge
de movimientos atípicos/
y el hombre que es el macho de tierra
ataca a la mujer que es mover elíptico de cintura,
rudeza contra belleza,
cuerpo contra cuerpo,
espacio contra cuerda,
se contraen dos universos, se sacuden/
y como un foco rojo aparece la puerta,
el paraiso femenino,
el constante pedaleo de pestañas,la distancia
de donde atacan los rios de cabellos perfumados y ella,
los pechos palpitando al aire,
acicalándose inquieta,
alternando toques de miradas/
y él, que es espejo, reflejándo su fuerza/
gesticulando,
cortejando,
ambos, hombre y mujer, animales
químicamente perceptivos y aromáticos,
laberinto de corazón abierto
puertas aparentemente cerradas
en el vuelo
en el espacio hendido/
pero más allá del juego inagotable
del tira y afloja,
del toqueteo de miradas cómplices
ambos ceden,
y se abandonan exhaustos al placer.
distensión de manos;
hombre y mujer, hembra y macho;
isla sexual que emerge
de movimientos atípicos/
y el hombre que es el macho de tierra
ataca a la mujer que es mover elíptico de cintura,
rudeza contra belleza,
cuerpo contra cuerpo,
espacio contra cuerda,
se contraen dos universos, se sacuden/
y como un foco rojo aparece la puerta,
el paraiso femenino,
el constante pedaleo de pestañas,la distancia
de donde atacan los rios de cabellos perfumados y ella,
los pechos palpitando al aire,
acicalándose inquieta,
alternando toques de miradas/
y él, que es espejo, reflejándo su fuerza/
gesticulando,
cortejando,
ambos, hombre y mujer, animales
químicamente perceptivos y aromáticos,
laberinto de corazón abierto
puertas aparentemente cerradas
en el vuelo
en el espacio hendido/
pero más allá del juego inagotable
del tira y afloja,
del toqueteo de miradas cómplices
ambos ceden,
y se abandonan exhaustos al placer.
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