Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
En las sombras que mi almohada deja
en tu dormir,
como sueño que no alcanza primavera,
se llena el tacto de mis manos,
y en mi espera,
del azúcar de tus labios me despido.
No son flores de un campo desvalido,
ni la miel de las abejas silvestres,
ni los labios secos de amoríos
cuando la luna y las estrellas amanecen.
Serán cánticos ocultos en la noche
que desvelan los pájaros dormidos,
o el amor que surge del aliento
que exhala el bosque de tus sueños.
Aroma, fruto, vida
no es el consuelo,
es parir, virgen de todo amor,
tus sentimientos.
en tu dormir,
como sueño que no alcanza primavera,
se llena el tacto de mis manos,
y en mi espera,
del azúcar de tus labios me despido.
No son flores de un campo desvalido,
ni la miel de las abejas silvestres,
ni los labios secos de amoríos
cuando la luna y las estrellas amanecen.
Serán cánticos ocultos en la noche
que desvelan los pájaros dormidos,
o el amor que surge del aliento
que exhala el bosque de tus sueños.
Aroma, fruto, vida
no es el consuelo,
es parir, virgen de todo amor,
tus sentimientos.
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