Ariadne
Poeta fiel al portal
La Carta Perdida
Dejé una vez hace ya tiempo,
bajo la luz quimera de la Luna y estrellas
una carta para Titania
y el encargado de llevarla
era el fiel viento nocturno.
Pasaron ya muchos años,
y cuando aquella quimérica luz volvió
de los sinfines a resurgir;
el recuerdo apareció
y el viento nocturno afirmó:
La carta que parecía perdida,
yacía en un monte
de las cercanías de Andalucía...
y dicho esto, cercana a mis pies
una carta apareció.
Contestada había sido mi carta,
en la cual yo preguntaba a Titania...
La magia ¿es sólo un mundo o, es el mundo?
a lo que ella respondió...
En tu pregunta yace la respuesta.
Para ti, niña, entonces, ¿qué es la magia?
Creo que para responder a su pregunta
-le dije al viento-
tiempo sin duda me tomaría.
Dejé una vez hace ya tiempo,
bajo la luz quimera de la Luna y estrellas
una carta para Titania
y el encargado de llevarla
era el fiel viento nocturno.
Pasaron ya muchos años,
y cuando aquella quimérica luz volvió
de los sinfines a resurgir;
el recuerdo apareció
y el viento nocturno afirmó:
La carta que parecía perdida,
yacía en un monte
de las cercanías de Andalucía...
y dicho esto, cercana a mis pies
una carta apareció.
Contestada había sido mi carta,
en la cual yo preguntaba a Titania...
La magia ¿es sólo un mundo o, es el mundo?
a lo que ella respondió...
En tu pregunta yace la respuesta.
Para ti, niña, entonces, ¿qué es la magia?
Creo que para responder a su pregunta
-le dije al viento-
tiempo sin duda me tomaría.