Samuel17993
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enterrando al monstruo
Entre los juncos del pantano
Hay un monstruo de tuercas,
Que le han arrancado el corazón
Y que por poco lo entierran.
Creyeron que estaba muerto,
Porque su corazón no latía,
Porque el cuerpo no se movía,
Pero no hubo ningún entierro.
De pronto, se agitó, mucho, tanto
Como hacer que retrocedieran
Ese enjambre enterrador,
Que en el olvido te quisieran.
Llegó la horda inquisitorial
Ante la aberración dándole
Entierro y muerte, pero éste
No se dejó; pues no quería
Y decidió estos tantos
Locos del fuego, que le metieran
En hoguera, que él arrancando
Sus arma, que a ellos entierra.