Azul de Prusia
Poeta recién llegado
y es que hasta las rosas giran
Desbocado al viento,
por tu sed,
gira lento el cáliz necesario,
en piel.
Desbocado en sol,
por tu luz,
por tu única luz iridiscente,
llega ciego el rezo enamorado,
sin querer,
al hierro.
Desbocado en sed,
cunde ahora el viento en don,
perdido en luz,
por tu aurora,
por tu única aurora,
en mar.