Vital
Poeta veterano en el portal
El sedal es la voluntad y mi corazón el anzuelo,
vengo al rio de la vida a pescar con amor por señuelo.
En la mano una caña de especial fibra,
que es muy flexible y a la vez vibra.
¡Raro pescador que alimentar peces quiero!
Pues si alguno se engancha a mi anzuelo,
enseguida lo alimento y libero de nuevo.
¡Porque lo mío es pesca sin muerte!
Libertad tan solo pretendo utilizar por red,
ya que no es poseer ni acaparar ningún pez.
Pues lo que en mí prima interés.
tan solo rescatar almas es.
Inmersas en el desconsuelo.
Que al confundirse ellas de rango,
quedaron encalladas en el fango
Presas profundas de un egoísta:¡Te quiero!
Por ello amiga/o tu voz espero,
para leerla con los ojos del alma,
zurciendo tu roto con amor verdadero
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