Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
En Julio y Agosto vuelve
a su pueblo el emigrante,
a reencontrarse con el niño
que dejó antes de marcharse.
A recordar su infancia
entre el olivo y el trigo,
la sombra de la parra
y del jilguero su nido.
El pan recién cocido
el buen vino y el queso,
con su mejor amigo
y su café de puchero.
Con su cine de verano
donde dio su primer beso,
con el surco y el tractor
con el melón y el abeto.
También se multiplican
los besos y los abrazos,
las charlas al fresquito
y se estrechan los lazos.
En Julio y Agosto vuelve
a su pueblo el emigrante,
que dejó atrás una vida
buscando otra por delante.
En Julio y Agosto vuelve
a su pueblo el emigrante,
que dejó atrás una vida
buscando otra por delante.
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