Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Recogiéndose los volantes
de su vestido me miraba,
taconeando con arte
su pelo lo meneaba.
Con las notas de la guitarra
yo me dejaba llevar,
imaginando que sus caderas
agarraba en su bailar.
Todo el mundo le tocaba
las palmas y jaleaba,
en aquel tablao flamenco
un poeta se enamoraba.
Me atreví a decirle guapa
y no dejaba de mirarme,
yo me la comía a besos
tirándole besos al aire.
Cuando acabó de bailar
se me acercó y me dijo,
cuando la luna te diga
baja a buscarme al río.