guz e
Poeta que considera el portal su segunda casa
Etéreo flota,
cual Cosmos
expandiendo su infinito,
dispersando
por los cielos sus destellos.
Pasmado en su luz incandescente
inerme te abraza su alameda,
su canto diáfano,
evapora muros
y esculpe en el silencio,
hipnotizando con su encanto
la voluntad ya disuelta.
Como suspiro
se atora en el pecho
empapando al juicio de sueños,
nublada ya la conciencia,
el corazón trepida
ausente de razón.
Sendero de satén
con eco de voz divina,
meridiano de jazmín y espina,
de capa entérica cubierta,
chabacano su color
acerola su sabor.
cual Cosmos
expandiendo su infinito,
dispersando
por los cielos sus destellos.
Pasmado en su luz incandescente
inerme te abraza su alameda,
su canto diáfano,
evapora muros
y esculpe en el silencio,
hipnotizando con su encanto
la voluntad ya disuelta.
Como suspiro
se atora en el pecho
empapando al juicio de sueños,
nublada ya la conciencia,
el corazón trepida
ausente de razón.
Sendero de satén
con eco de voz divina,
meridiano de jazmín y espina,
de capa entérica cubierta,
chabacano su color
acerola su sabor.
