TERRIN
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me es dificil encontrar el momento para escribir, cuando no es una es otra cosa. ¡Con el beneficio que me da! Pasa el tiempo inexorable, quizás de las pocas cosas en esta vida que no podemos recuperar, y no hallo el bendito momento de sentarme y desahogar mi alma de esas torpezas que me agobian como vieja herencia de algún mal que cometí en una vida anterior. Me encantan las comas, los guiones, interferir como los clásicos en mi propia redacción, continuamente interrumpirme a mí mismo como demostrando mi inseguridad, cuestionar cada palabra, cada metáfora -será que solo soy medio Leo zodiacal-. ¡Con lo que me cuesta exteriorizar mis sentimientos! Y voy y os lo cuento a vosotros, amigos desconocidos tras la fibra de metacrilato que nos une y nos separa bajo algún Nick, os narro parte de mi vida más íntima, os declaro mi amor bajo la ignorancia de mi amada, que me respeta pero no entiende el robo al sueño por estar con vosotros. Vos que me subís a los altares de los que yo mismo me despeño una y otra vez consiguiendo que de vez en cuando pegue “la arrancada del caballo y la parada del burro” y para algún poema con que rellenar mi espacio existencial. Porque somos lo que somos verdaderamente en nuestro rincón de confidencias, nuestro foro, fuera de él somos peatones al por mayor, viandantes de los sistemas que nos alinean, meros números de hacienda. Pero… dentro somos grandes, arte, una minoría altruista por un don a la literatura menospreciada, trasnochados galantes de las letras, armadores de poemas, florituras y demás devaneos con la movilidad de las palabras para conseguir belleza, mensajeros de lo que pocos quieren oír, enamorados pasados de moda (si no es televisión), engastadores de versos con rima, cabalgadores de terminaciones, los últimos bastiones de aquella fortaleza que nunca cae.
…Somos lo que nos merecemos, poetas…
Me es dificil encontrar el momento para escribir, cuando no es una es otra cosa… Al final conseguí lo que no buscaba, un decálogo de intenciones, un testamento (a muy largo plazo) de lo que creo que somos, tampoco mi palabra es ley amigos y compañeros míos… Pero ahí queda.
(Si alguien recoge el testigo podemos crear una constitución de la poesía ya que solo nosotros la mantenemos en pie).
…Somos lo que nos merecemos, poetas…
Me es dificil encontrar el momento para escribir, cuando no es una es otra cosa… Al final conseguí lo que no buscaba, un decálogo de intenciones, un testamento (a muy largo plazo) de lo que creo que somos, tampoco mi palabra es ley amigos y compañeros míos… Pero ahí queda.
(Si alguien recoge el testigo podemos crear una constitución de la poesía ya que solo nosotros la mantenemos en pie).
Atentamente a todos mis compañer@s de Manuel Moral Terrín.
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