Quinto Brena
Poeta adicto al portal
no tengo tu piel vistiéndome los ojos
no estoy adherido a tu sudor lustrado
a tus cabellos de techo enredadera
no te cuento más uno por uno
los diez pajarillos que te vuelan
por las manos
ya olvidé
como te palpitan las venas
los ruidos de tu estómago jurásico
tus ronquidos de volcán medio apagado
los lunares que coronan tu frente
los hoyuelos de tu risa de puertas abiertas
tu color de tierra mojada
tus rodillas de camello
nadie podría ahora
descubrir tu brillo en mis ojos
tu reflejo en mis lágrimas
tus uñas en mi espalda
y aunque es cierto si recuerdo
algunos días, algunas horas
algunos meses y otros años
aunque todos me digan
que soy tuyo
aunque el cielo me cuente que te extraño
aunque tus ojos y tu nariz y tu boca
y tu pelo y tus muslos y tu ombligo
y tu ausencia y tus hombros y tu olvido
y el vacío y tus pies y tu fantasma
me digan todos los días
que te quiero
podría tal vez
decirte lo contrario
no estoy adherido a tu sudor lustrado
a tus cabellos de techo enredadera
no te cuento más uno por uno
los diez pajarillos que te vuelan
por las manos
ya olvidé
como te palpitan las venas
los ruidos de tu estómago jurásico
tus ronquidos de volcán medio apagado
los lunares que coronan tu frente
los hoyuelos de tu risa de puertas abiertas
tu color de tierra mojada
tus rodillas de camello
nadie podría ahora
descubrir tu brillo en mis ojos
tu reflejo en mis lágrimas
tus uñas en mi espalda
y aunque es cierto si recuerdo
algunos días, algunas horas
algunos meses y otros años
aunque todos me digan
que soy tuyo
aunque el cielo me cuente que te extraño
aunque tus ojos y tu nariz y tu boca
y tu pelo y tus muslos y tu ombligo
y tu ausencia y tus hombros y tu olvido
y el vacío y tus pies y tu fantasma
me digan todos los días
que te quiero
podría tal vez
decirte lo contrario
Última edición:
::