Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Calle de bajada
por donde nacemos todos
del mismo modo
del mismo sorbo
del mismo Todo.
Patio luz
juegos en sombras
calzada circundada
por el parque eternidad.
Calle de los mil amores
incertidumbres
desencuentros
semejanzas del ser.
Calle compañera
del famoso y del don nadie
donde lo distinto es igual:
y lo igual es el descanso
antes y después del ruido
y lo igual es la intemperie
de los seres que te acampan
y lo igual es el polvo en tus faroles
ante la luz celestial
y lo igual es que todos reímos,lloramos
igual como tú lloras y ríes
en la afrenta de la lluvia
con tus aceras de tierra ennegrecidas
luego aclara
luego limpia
sumidero natural de las aguas:
calle tuya
calle mía
calle de todos.
Y los iguales somos todos
al principio y al final
lo distinto es la bulla transitoria
lo distinto es lo fugaz
tus nombres entre tantos
el hambre del rico y del pobre
y tus puertas abiertas de par en par.
Y lo igual es la calle de subida
por la que algún día nos adentraremos
ojos cerrados
cuerpo inmóvil
destino al punto final.
Y tú seguirás callada
impávida como si muerta
un pasadizo
un puente
en la historia personal.
por donde nacemos todos
del mismo modo
del mismo sorbo
del mismo Todo.
Patio luz
juegos en sombras
calzada circundada
por el parque eternidad.
Calle de los mil amores
incertidumbres
desencuentros
semejanzas del ser.
Calle compañera
del famoso y del don nadie
donde lo distinto es igual:
y lo igual es el descanso
antes y después del ruido
y lo igual es la intemperie
de los seres que te acampan
y lo igual es el polvo en tus faroles
ante la luz celestial
y lo igual es que todos reímos,lloramos
igual como tú lloras y ríes
en la afrenta de la lluvia
con tus aceras de tierra ennegrecidas
luego aclara
luego limpia
sumidero natural de las aguas:
calle tuya
calle mía
calle de todos.
Y los iguales somos todos
al principio y al final
lo distinto es la bulla transitoria
lo distinto es lo fugaz
tus nombres entre tantos
el hambre del rico y del pobre
y tus puertas abiertas de par en par.
Y lo igual es la calle de subida
por la que algún día nos adentraremos
ojos cerrados
cuerpo inmóvil
destino al punto final.
Y tú seguirás callada
impávida como si muerta
un pasadizo
un puente
en la historia personal.