Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Guardaré mis días de nuevo hasta que alguien los quiera,
ya no hay forma de saber si eran para alguien que conocía.
Las palabras se estrellaron en el silencio y yo sabía lo que perdía.
Yo no podría romper una página en blanco aunque así lo quisiera.
Esas mañanas que te esperaban murieron por la fuerza de la tarde
yo las veía mientras tú pensabas en otros días
ellas eran las que me decían que te irías.
Y pelear por aquello que no era mío no me hace un cobarde.
Ese sol que pusiste en tu espalda para que yo no pudiera seguirte,
las marcas en mis ojos me recuerdan cuánto busqué tu cara.
Puedes quitarle el peso a un recuerdo pero nunca su marca.
Yo no podría decir "presente"a menos que tuviera el deseo de mentirte.
Tomaré todo lo que queda y ya no sabrás de mis avenidas.
Ya no habrá nadie si no estás tú para indicarme,
ya no habrá rostros si no estás tú para mirarme.
Olvida esas palabras, su propósito eran permanecer perdidas.
Yo no podría dejar de ser aunque me lo permitiera.
Solo las coincidencias saben de sus motivos,
y únicamente las horas saben de sus ritmos.
Yo no podría vivir en una página en blanco aunque quisiera.
Yo no podría dejarte caer en una página en blanco aunque lo quisiera.
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