Redivivus
Poeta fiel al portal
DE SUEÑOS Y VIAJES
Abandonado, perdido al final del día.
El autobús veloz en la carretera,
la luz de neón de un anuncio
dibuja fantasmas en mi rostro,
pienso en ti grandísima incertidumbre.
El autobús adentrándose en las sombras
arañándome el corazón en sombras.
El autobús en mi sueño
el sueño dentro del sueño.
A noventa kilómetros por hora
la luna viaja a mi izquierda
y me mira muda por la ventanilla.
Una sola palabra a mis labios
quisiera que viniera
pero no sé si deba de callar
no sé que tendría que decir.
Un instante más
y no será posible avanzar más
el autobús se perderá en la noche.
Abandonado, perdido, a la deriva,
he de terminar el viaje
para agotar para siempre
a la nostalgia, a la fantasía
Por hoy, sólo hay un largo ruido
en mi pecho, y cicatrices sin motivo.
Extraído del poemario Las primeras Lluvias. 1983.
Abandonado, perdido al final del día.
El autobús veloz en la carretera,
la luz de neón de un anuncio
dibuja fantasmas en mi rostro,
pienso en ti grandísima incertidumbre.
El autobús adentrándose en las sombras
arañándome el corazón en sombras.
El autobús en mi sueño
el sueño dentro del sueño.
A noventa kilómetros por hora
la luna viaja a mi izquierda
y me mira muda por la ventanilla.
Una sola palabra a mis labios
quisiera que viniera
pero no sé si deba de callar
no sé que tendría que decir.
Un instante más
y no será posible avanzar más
el autobús se perderá en la noche.
Abandonado, perdido, a la deriva,
he de terminar el viaje
para agotar para siempre
a la nostalgia, a la fantasía
Por hoy, sólo hay un largo ruido
en mi pecho, y cicatrices sin motivo.
Extraído del poemario Las primeras Lluvias. 1983.