Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Esta tarde se quebranta,
le llueve tenue en sus aceras
y en el horizonte no se colorean sus mejillas,
nadie pasa,
no se abren los capullos de paraguas
y el silencio es de campo desahuciado,
llueve lento
como queriendo atrasar la llegada de la noche,
como si tuviera miedo,
como si esta vez no pudiera esconder
la cara en sus nubes de almohada,
esta tarde pide luna en la pared,
pide una luz que le alumbre la mirada,
esta tarde no está bien, debe estar enferma.
2.9.11 en una tarde diferente, extraña.
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