Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
en ocasione siento que te burlas
de mis días de morder las uñas
y de mis noches de bajarte estrellas a pedradas,
del viento que despide mi aliento cuando
me ensaño con las margaritas,
con el té de tila,
con diente de león
y con el maldito azar que juega
a los dados en mi contra,
siento que te eriges cual si fueras
el dios del olvido del paraguas,
de las suelas rotas
y del llanto de las nubes sobre las aceras,
siento que te burlas del daño
que le ha hecho tu mirada
a mis ojeras y del hueco huérfano
entre mis brazos que se enroscan
entre ellos pidiendo que te salves,
que regreses,
que te des, por dios, en tregua,
y vengas a evitar la muerte de mi cuerpo
envenenado por su propia sangre,
siento que te burlas porque te odias
y por ello te castigas alejándote de mí
que soy el que ama en esta historia,
y navegas sobre tu amargura
de no saber quién eres
tu desamor tiene los mismos síntomas
de tu amor cuando estabas, la diferencia
es que son más serios, un poco menos tiernos
. 2.9.11 en una tarde con sol y viento, con avisos de lluvia por el rostro más al rato, con avisos de razón por sobre todas las sombras
Nota 1. Cuando el amor es de verdad el desamor llega tierno, cuando el amor ha sido tierno el desamor llega maduro
Nota 2. Yo no quiero saber porqué lo hiciste, yo no quiero contigo ni sin ti, lo que yo quiero muchacha de ojos tristes, es que mueras por mí, y morirme contigo su te matas, matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.. (Joaquín Sabina)
Nota 3. Le preguntan a un niño; ¿le temes al Diablo? Y responde categorico; yo no le temo ni al Malamen, ¿y quién es ese? No sé pero siempre que rezan dicen: y líbranos del Malamen!
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