mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Vitaminas para el corazón...
Recibí en una ocasión
una terrible pedrada
lanzada desde el rincón
y me dejaste mareada.
Le pegaste con tal fuerza
a mi débil corazón,
y ahora estoy encamada...
Me llevaron al doctor
para ver lo que tenía,
-usted padece de amor,
¿acaso no lo sabía?
Ay señor, yo soy tan bruta
y no sé lo que me pasa,
tengo mi pecho muy grande
me duele todo el costado,
¿se habrá cubierto de grasa?
¿o sólo estará inflamado?
¡No escucho su corazón!
¿estará en el otro lado?
Doctor estoy preocupada,
no sé si me lo han robado;
yo me siento enamorada
y él ni cuenta se había dado...
Para eso no hay medicinas,
le escribiré una receta
tomará sus vitaminas
y para oír sus latidos
de paseos en bicicleta...
Recibí en una ocasión
una terrible pedrada
lanzada desde el rincón
y me dejaste mareada.
Le pegaste con tal fuerza
a mi débil corazón,
y ahora estoy encamada...
Me llevaron al doctor
para ver lo que tenía,
-usted padece de amor,
¿acaso no lo sabía?
Ay señor, yo soy tan bruta
y no sé lo que me pasa,
tengo mi pecho muy grande
me duele todo el costado,
¿se habrá cubierto de grasa?
¿o sólo estará inflamado?
¡No escucho su corazón!
¿estará en el otro lado?
Doctor estoy preocupada,
no sé si me lo han robado;
yo me siento enamorada
y él ni cuenta se había dado...
Para eso no hay medicinas,
le escribiré una receta
tomará sus vitaminas
y para oír sus latidos
de paseos en bicicleta...