carmen viviana
Poeta que considera el portal su segunda casa
En una noche de luna, noche de bruma, càlida, insegura, se encontraba Juana Sin Miedo acostada en la arena.
Con su campera de almohada, Juana con los ojos entornados, disfruta el momento, descansando.
Entre las nubes que rozan la luna, ve pasar su vida, tramo a tramo, cada etapa transcurrida, nube a nube.
Una pregunta viene y va, seguramente siguiendo el ritmo de las olas. El agua y la espuma le preguntan al acercarse : ¿Este lugar que ocupo, es el mìo?
.
Tal vez parezca una pregunta inùtil a cierta altura de la vida, donde prima ya casi la indiferencia, pero vaya a saber por què, la pregunta llegò esta noche.
Juana que nunca tuvo miedo de nada se fue asustando, a medida que su pregunta se fue haciendo mas fuerte.
Debiò sentarse primero, pararse luego, y taparse los oìdos por ùltimo, ya que el grito que traìa el mar era tan fuerte que parecia una boca negra, a punto de tragàrsela, con pregunta y sin respuesta.
Dando pasos hacia atràs, se alejò un poco màs.
Tal vez alguien que no era ella, debìa estar ahì y contestarle a la espuma, que sin apuro, esperaba su respuesta en la orilla.
Tal vèz alguien hubiera hecho algo mejor con su vida, tal vèz alguien se mirara en el espejo del agua, y al devolverle reflejado su rostro y las nubes, le devolveria la paz al mar, con la respuesta de la labor realizada, de metas cumplidas, de amor compartido, entre nube y nube.
Sal de làgrimas y mar es ahora Juana.
Juana Con Miedo, buscadora de respuestas, paso a paso, hacia adentro, hacia...
Tantas preguntas sin respuesta. Tanto amor que se llevò la espuma sin dejar rastro, sal de làgrimas y mar...
Juana vestido blanco de sol, luna nueva de tul, nubes de ramo.
Novia reflejada en el espejo del agua, esposa que le devolviò la pàz al mar, entre nube y nube..
Fin
Gracias vida por permitirme seguir buscando dentro mio! por enseñarme a no juzgar, a comprender, a mirarme cada dìa esperando lo mejor que puedo dar, aunque no lo logre, a seguir intentando cada dìa, entre nube y nube...
Carmen Viviana
Con su campera de almohada, Juana con los ojos entornados, disfruta el momento, descansando.
Entre las nubes que rozan la luna, ve pasar su vida, tramo a tramo, cada etapa transcurrida, nube a nube.
Una pregunta viene y va, seguramente siguiendo el ritmo de las olas. El agua y la espuma le preguntan al acercarse : ¿Este lugar que ocupo, es el mìo?
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Tal vez parezca una pregunta inùtil a cierta altura de la vida, donde prima ya casi la indiferencia, pero vaya a saber por què, la pregunta llegò esta noche.
Juana que nunca tuvo miedo de nada se fue asustando, a medida que su pregunta se fue haciendo mas fuerte.
Debiò sentarse primero, pararse luego, y taparse los oìdos por ùltimo, ya que el grito que traìa el mar era tan fuerte que parecia una boca negra, a punto de tragàrsela, con pregunta y sin respuesta.
Dando pasos hacia atràs, se alejò un poco màs.
Tal vez alguien que no era ella, debìa estar ahì y contestarle a la espuma, que sin apuro, esperaba su respuesta en la orilla.
Tal vèz alguien hubiera hecho algo mejor con su vida, tal vèz alguien se mirara en el espejo del agua, y al devolverle reflejado su rostro y las nubes, le devolveria la paz al mar, con la respuesta de la labor realizada, de metas cumplidas, de amor compartido, entre nube y nube.
Sal de làgrimas y mar es ahora Juana.
Juana Con Miedo, buscadora de respuestas, paso a paso, hacia adentro, hacia...
Tantas preguntas sin respuesta. Tanto amor que se llevò la espuma sin dejar rastro, sal de làgrimas y mar...
Juana vestido blanco de sol, luna nueva de tul, nubes de ramo.
Novia reflejada en el espejo del agua, esposa que le devolviò la pàz al mar, entre nube y nube..
Fin
Gracias vida por permitirme seguir buscando dentro mio! por enseñarme a no juzgar, a comprender, a mirarme cada dìa esperando lo mejor que puedo dar, aunque no lo logre, a seguir intentando cada dìa, entre nube y nube...
Carmen Viviana