Siguiendo a José Martí

Marah

Poeta que considera el portal su segunda casa
(Los versos en negrita son de José Martí)



Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

No puedo dejar silente
las notas de mi poesía
no me gusta aquél que miente
tampoco la hipocresía

Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy
artes soy entre las artes
en los montes, monte soy.

Yo llevo en mis pies la esencia
del canistel…del zapote…
en todas partes mi herencia
con sabor dejo que brote.

Yo sé los nombres extraños
de las yerbas y las flores
y de mortales engaños
y de sublimes dolores.

De escarbar me queda un ojo
rebuscando aquesos nombres
que sin costra ni serojo
le den su amor a los hombres.

Yo he visto en la noche oscura
llover sobre mi cabeza
los rayos de lumbre pura
de la divina belleza.

Conozco la Luna llena
que puede bañar mi cuarto
y a la menguante serena
en espera de un infarto.

Alas nacer vi en los hombros
de las mujeres hermosas:
y salir de los escombros
volando las mariposas.

Cantar no quiere el gorrión
que acostumbra en los andenes
alegre vi al polizón
que oculto viajó en los trenes.

He visto vivir a un hombre
con el puñal al costado,
sin decir jamás el nombre
de aquella que lo ha matado.

Un hombre va cabizbajo
por el camino de ortiga
no gime al sentir el tajo
y ve en la planta una amiga.

Rápida, como un reflejo,
dos veces vi el alma, dos:
cuando murió el pobre viejo,
cuando ella me dijo adiós.

Ayer estuvo lloviendo
y un rayo partió la palma
y vi dos veces al duendo
que dejó silencio y calma.

Temblé una vez _en la reja,
a la entrada de la viña,
cuando la bárbara abeja
picó en la frente a mi niña.

Yo he visto en la reja un hombre
quejarse por la ponzoña
y para que no te asombre
se libró de la vil doña.

Gocé una vez de tal suerte
que gocé cual nunca:_cuando
la sentencia de mi muerte
leyó el alcalde llorando.

Hoy la aurora fue mi alegro
al decir que era mi día
por la flor “Príncipe negro”
que en mi cámara se abría.

Oigo un suspiro, a través
de las tierras y la mar
y no es un suspiro,_ es
que mi hijo va a despertar.

Escucho enfadado el mar
y no es un tsunami, _es
que mi hijo va a navegar
en la ruta del burgués.

Si dicen que del joyero
tome la joya mejor,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.

Hoy busco una joya fina
no es en el campo de Amor
pues allí encontré la espina
¡Dame amigo tu alcanfor!

Yo he visto al águila herida
volar el azul sereno,
y morir en su guarida
la víbora del veneno.

La prensa ayer publicó
la rabia del can cerbero
y el mundo no se enteró
de la lepra de un minero.

Yo sé bien que cuando el mundo
cede, lívido, al descanso,
sobre el silencio profundo
murmura el arroyo manso.

Yo he visto a un joven inerme
andar por el valle solo
después lo he visto que duerme
sobre el verso de un gladiolo.

Yo he puesto la mano osada,
de horror y júbilo yerta,
sobre la estrella apagada
que cayó frente a mi puerta.

No intento tocar la estrella
que relumbra cada noche
si me toca una centella
ya vendrá aunque alguien reproche.





Can cerbero: en la mitología griega el perro del Hades (el inframundo griego)




Mariluz Reyes






 
Buen trabajo Mariluz entremezclando cuartetas con Martí dando mayor énfasis a sus versos...:::hug:::

Manoaplaude.gif
 
Bellas coplas para seguir a ese grande de la literatura latinoamericana. Felicidades! Estrellitas y un abrazo.

(Los versos en negrita son de José Martí)



Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

No puedo dejar silente
las notas de mi poesía
no me gusta aquél que miente
tampoco la hipocresía

Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy
artes soy entre las artes
en los montes, monte soy.

Yo llevo en mis pies la esencia
del canistel…del zapote…
en todas partes mi herencia
con sabor dejo que brote.

Yo sé los nombres extraños
de las yerbas y las flores
y de mortales engaños
y de sublimes dolores.

De escarbar me queda un ojo
rebuscando aquesos nombres
que sin costra ni serojo
le den su amor a los hombres.

Yo he visto en la noche oscura
llover sobre mi cabeza
los rayos de lumbre pura
de la divina belleza.

Conozco la Luna llena
que puede bañar mi cuarto
y a la menguante serena
en espera de un infarto.

Alas nacer vi en los hombros
de las mujeres hermosas:
y salir de los escombros
volando las mariposas.

Cantar no quiere el gorrión
que acostumbra en los andenes
alegre vi al polizón
que oculto viajó en los trenes.

He visto vivir a un hombre
con el puñal al costado,
sin decir jamás el nombre
de aquella que lo ha matado.

Un hombre va cabizbajo
por el camino de ortiga
no gime al sentir el tajo
y ve en la planta una amiga.

Rápida, como un reflejo,
dos veces vi el alma, dos:
cuando murió el pobre viejo,
cuando ella me dijo adiós.

Ayer estuvo lloviendo
y un rayo partió la palma
y vi dos veces al duendo
que dejó silencio y calma.

Temblé una vez _en la reja,
a la entrada de la viña,
cuando la bárbara abeja
picó en la frente a mi niña.

Yo he visto en la reja un hombre
quejarse por la ponzoña
y para que no te asombre
se libró de la vil doña.

Gocé una vez de tal suerte
que gocé cual nunca:_cuando
la sentencia de mi muerte
leyó el alcalde llorando.

Hoy la aurora fue mi alegro
al decir que era mi día
por la flor “Príncipe negro”
que en mi cámara se abría.

Oigo un suspiro, a través
de las tierras y la mar
y no es un suspiro,_ es
que mi hijo va a despertar.

Escucho enfadado el mar
y no es un tsunami, _es
que mi hijo va a navegar
en la ruta del burgués.

Si dicen que del joyero
tome la joya mejor,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.

Hoy busco una joya fina
no es en el campo de Amor
pues allí encontré la espina
¡Dame amigo tu alcanfor!

Yo he visto al águila herida
volar el azul sereno,
y morir en su guarida
la víbora del veneno.

La prensa ayer publicó
la rabia del can cerbero
y el mundo no se enteró
de la lepra de un minero.

Yo sé bien que cuando el mundo
cede, lívido, al descanso,
sobre el silencio profundo
murmura el arroyo manso.

Yo he visto a un joven inerme
andar por el valle solo
después lo he visto que duerme
sobre el verso de un gladiolo.

Yo he puesto la mano osada,
de horror y júbilo yerta,
sobre la estrella apagada
que cayó frente a mi puerta.

No intento tocar la estrella
que relumbra cada noche
si me toca una centella
ya vendrá aunque alguien reproche.





Can cerbero: en la mitología griega el perro del Hades (el inframundo griego)




Mariluz Reyes






 
(Los versos en negrita son de José Martí)



Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

No puedo dejar silente
las notas de mi poesía
no me gusta aquél que miente
tampoco la hipocresía

Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy
artes soy entre las artes
en los montes, monte soy.

Yo llevo en mis pies la esencia
del canistel…del zapote…
en todas partes mi herencia
con sabor dejo que brote.

Yo sé los nombres extraños
de las yerbas y las flores
y de mortales engaños
y de sublimes dolores.

De escarbar me queda un ojo
rebuscando aquesos nombres
que sin costra ni serojo
le den su amor a los hombres.

Yo he visto en la noche oscura
llover sobre mi cabeza
los rayos de lumbre pura
de la divina belleza.

Conozco la Luna llena
que puede bañar mi cuarto
y a la menguante serena
en espera de un infarto.

Alas nacer vi en los hombros
de las mujeres hermosas:
y salir de los escombros
volando las mariposas.

Cantar no quiere el gorrión
que acostumbra en los andenes
alegre vi al polizón
que oculto viajó en los trenes.

He visto vivir a un hombre
con el puñal al costado,
sin decir jamás el nombre
de aquella que lo ha matado.

Un hombre va cabizbajo
por el camino de ortiga
no gime al sentir el tajo
y ve en la planta una amiga.

Rápida, como un reflejo,
dos veces vi el alma, dos:
cuando murió el pobre viejo,
cuando ella me dijo adiós.

Ayer estuvo lloviendo
y un rayo partió la palma
y vi dos veces al duendo
que dejó silencio y calma.

Temblé una vez _en la reja,
a la entrada de la viña,
cuando la bárbara abeja
picó en la frente a mi niña.

Yo he visto en la reja un hombre
quejarse por la ponzoña
y para que no te asombre
se libró de la vil doña.

Gocé una vez de tal suerte
que gocé cual nunca:_cuando
la sentencia de mi muerte
leyó el alcalde llorando.

Hoy la aurora fue mi alegro
al decir que era mi día
por la flor “Príncipe negro”
que en mi cámara se abría.

Oigo un suspiro, a través
de las tierras y la mar
y no es un suspiro,_ es
que mi hijo va a despertar.

Escucho enfadado el mar
y no es un tsunami, _es
que mi hijo va a navegar
en la ruta del burgués.

Si dicen que del joyero
tome la joya mejor,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.

Hoy busco una joya fina
no es en el campo de Amor
pues allí encontré la espina
¡Dame amigo tu alcanfor!

Yo he visto al águila herida
volar el azul sereno,
y morir en su guarida
la víbora del veneno.

La prensa ayer publicó
la rabia del can cerbero
y el mundo no se enteró
de la lepra de un minero.

Yo sé bien que cuando el mundo
cede, lívido, al descanso,
sobre el silencio profundo
murmura el arroyo manso.

Yo he visto a un joven inerme
andar por el valle solo
después lo he visto que duerme
sobre el verso de un gladiolo.

Yo he puesto la mano osada,
de horror y júbilo yerta,
sobre la estrella apagada
que cayó frente a mi puerta.

No intento tocar la estrella
que relumbra cada noche
si me toca una centella
ya vendrá aunque alguien reproche.





Can cerbero: en la mitología griega el perro del Hades (el inframundo griego)


Mariluz Reyes
Excelente seguimiento a estas famosas coplas de Martí, querida Mariluz;
Tus glosas tienen mi APTO;
un saludo cordial,
edelabarra
 
Un placer saludarte Mariluz, bello dueto que haces con nuestro apóstol, una de las mentes mas claras de América, te felicito y te mando un saludo muy especial
Tus versos son hermosos
 
Excelente trabajo......La conjugación de una bella canción con versos y frases....José Martí....El gran patriota cubano,escritor,poeta......Y mártir[!!!Un gran abrazo,estimada poeta.


QUOTE=Mariluz Reyes;3640595]
(Los versos en negrita son de José Martí)



Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

No puedo dejar silente
las notas de mi poesía
no me gusta aquél que miente
tampoco la hipocresía

Yo vengo de todas partes
y hacia todas partes voy
artes soy entre las artes
en los montes, monte soy.

Yo llevo en mis pies la esencia
del canistel…del zapote…
en todas partes mi herencia
con sabor dejo que brote.

Yo sé los nombres extraños
de las yerbas y las flores
y de mortales engaños
y de sublimes dolores.

De escarbar me queda un ojo
rebuscando aquesos nombres
que sin costra ni serojo
le den su amor a los hombres.

Yo he visto en la noche oscura
llover sobre mi cabeza
los rayos de lumbre pura
de la divina belleza.

Conozco la Luna llena
que puede bañar mi cuarto
y a la menguante serena
en espera de un infarto.

Alas nacer vi en los hombros
de las mujeres hermosas:
y salir de los escombros
volando las mariposas.

Cantar no quiere el gorrión
que acostumbra en los andenes
alegre vi al polizón
que oculto viajó en los trenes.

He visto vivir a un hombre
con el puñal al costado,
sin decir jamás el nombre
de aquella que lo ha matado.

Un hombre va cabizbajo
por el camino de ortiga
no gime al sentir el tajo
y ve en la planta una amiga.

Rápida, como un reflejo,
dos veces vi el alma, dos:
cuando murió el pobre viejo,
cuando ella me dijo adiós.

Ayer estuvo lloviendo
y un rayo partió la palma
y vi dos veces al duendo
que dejó silencio y calma.

Temblé una vez _en la reja,
a la entrada de la viña,
cuando la bárbara abeja
picó en la frente a mi niña.

Yo he visto en la reja un hombre
quejarse por la ponzoña
y para que no te asombre
se libró de la vil doña.

Gocé una vez de tal suerte
que gocé cual nunca:_cuando
la sentencia de mi muerte
leyó el alcalde llorando.

Hoy la aurora fue mi alegro
al decir que era mi día
por la flor “Príncipe negro”
que en mi cámara se abría.

Oigo un suspiro, a través
de las tierras y la mar
y no es un suspiro,_ es
que mi hijo va a despertar.

Escucho enfadado el mar
y no es un tsunami, _es
que mi hijo va a navegar
en la ruta del burgués.

Si dicen que del joyero
tome la joya mejor,
tomo a un amigo sincero
y pongo a un lado el amor.

Hoy busco una joya fina
no es en el campo de Amor
pues allí encontré la espina
¡Dame amigo tu alcanfor!

Yo he visto al águila herida
volar el azul sereno,
y morir en su guarida
la víbora del veneno.

La prensa ayer publicó
la rabia del can cerbero
y el mundo no se enteró
de la lepra de un minero.

Yo sé bien que cuando el mundo
cede, lívido, al descanso,
sobre el silencio profundo
murmura el arroyo manso.

Yo he visto a un joven inerme
andar por el valle solo
después lo he visto que duerme
sobre el verso de un gladiolo.

Yo he puesto la mano osada,
de horror y júbilo yerta,
sobre la estrella apagada
que cayó frente a mi puerta.

No intento tocar la estrella
que relumbra cada noche
si me toca una centella
ya vendrá aunque alguien reproche.





Can cerbero: en la mitología griega el perro del Hades (el inframundo griego)




Mariluz Reyes






[/QUOTE]
 
Genial, sublime conjunción de la poesía del genial Martí con la no menos genialidad tuya mi querida Mariluz. Adoro a José Martí, así que puedes imaginarte la impresión que me ha causado cuando he visto y leído tu magistral poema. Gracias, un abrazo y estrellas luminosasa para ti, además de merecida reputación por hacerme disfrutar de tu talento poético.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba