MiguelEsteban
ÚNICO
Nada como una mirada al vacío,
una mirada al comienzo de todo,
con el anticipo de un final que se aproxima.
Camina rápido, vuela veloz, se alimenta de estos cielos
para la tempestad de los dragones alados,
de un cielo rojo y negro,
de una atmósfera de hierro. Un túnel en sus recuerdos,
un solo ser
en su trono postrado.
A sus órdenes todas las criaturas que él ha creado,
la cruz de metales preciosos
es solo el recuerdo de la batalla que ganó,
con él volvió la vida todos temieron su osadía,
aunque de la muerte él trajo otra vez la vida.
Desde su trono todo ser vivo le obedeció,
es solamente un final y un comienzo anunciado.
El infierno no es fuego son cielos teñidos de sangre
y hierro de los que un solo Ser quedó vivo.
Traiga nuestra destrucción para salvar la vida
sólo quedó él a la hora del final.
Él no la buscó la encontramos nosotros.
Volveremos a nacer.
Eternamente seremos letras para él.
El Castellano
Cuadro mío:
una mirada al comienzo de todo,
con el anticipo de un final que se aproxima.
Camina rápido, vuela veloz, se alimenta de estos cielos
para la tempestad de los dragones alados,
de un cielo rojo y negro,
de una atmósfera de hierro. Un túnel en sus recuerdos,
un solo ser
en su trono postrado.
A sus órdenes todas las criaturas que él ha creado,
la cruz de metales preciosos
es solo el recuerdo de la batalla que ganó,
con él volvió la vida todos temieron su osadía,
aunque de la muerte él trajo otra vez la vida.
Desde su trono todo ser vivo le obedeció,
es solamente un final y un comienzo anunciado.
El infierno no es fuego son cielos teñidos de sangre
y hierro de los que un solo Ser quedó vivo.
Traiga nuestra destrucción para salvar la vida
sólo quedó él a la hora del final.
Él no la buscó la encontramos nosotros.
Volveremos a nacer.
Eternamente seremos letras para él.
El Castellano
Cuadro mío:
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