ludmila
Poeta veterano en el portal
Es la alfombra deliciosa del deseo
en la que me envuelvo en los crepúsculos
moldeando la argamasa de los músculos
sedienta de alboradas en el beso.
Teniendo en vilo a la noche enamorada
reposo del guerrero que cansado
con lisonjera avidez del desalmado
esculpe con ardor la tibia almohada.
En la búsqueda izamos las amarras
anegadas por tantos desencuentros
del temblor que fluye libremente
Con el ansia de impregnarnos tiernamente
y en los bordes del afuera y del adentro
nos buscamos con la lengua las entrañas.
en la que me envuelvo en los crepúsculos
moldeando la argamasa de los músculos
sedienta de alboradas en el beso.
Teniendo en vilo a la noche enamorada
reposo del guerrero que cansado
con lisonjera avidez del desalmado
esculpe con ardor la tibia almohada.
En la búsqueda izamos las amarras
anegadas por tantos desencuentros
del temblor que fluye libremente
Con el ansia de impregnarnos tiernamente
y en los bordes del afuera y del adentro
nos buscamos con la lengua las entrañas.