Quinto Brena
Poeta adicto al portal
sucede que en primer lugar
no soy quien dijeran algunos
ni el simio que inventara Darwin
ni el guerrero que pintó Siqueiros
o el verdugo de látigo y de sangre
que describiría Sor Juana
sucede que soy un común
intrumento / una cuerda
indiferente al tacto y la nostalgia
que no dice o no reclama ahora
este tiempo fértil este final o nada
sucede que en primer lugar
lo que soy ya no es lo que importa
si nostalgias/ si valor/ si alegrías
no hay quien me despoje esta coraza
o lo callado de las sombras
sucede que también soy pies
y soy manos
con mi tacto que avanza y retrocede
rodeado de lunas y milagros
y otras noches
y tristezas
almacenadas como fuegos
y frágiles y cansadas lluvias
y hambres
y sucede
que tu rostro así me mira
con el vértice seco de los ojos
con la amanecida triturada
de los treintaicinco/ los cuarenta
años que son labios y mentiras
y aromas a desvelos y escapadas
y dogmas y siglos y paisajes
de otros cielos
no soy quien dijeran algunos
ni el simio que inventara Darwin
ni el guerrero que pintó Siqueiros
o el verdugo de látigo y de sangre
que describiría Sor Juana
sucede que soy un común
intrumento / una cuerda
indiferente al tacto y la nostalgia
que no dice o no reclama ahora
este tiempo fértil este final o nada
sucede que en primer lugar
lo que soy ya no es lo que importa
si nostalgias/ si valor/ si alegrías
no hay quien me despoje esta coraza
o lo callado de las sombras
sucede que también soy pies
y soy manos
con mi tacto que avanza y retrocede
rodeado de lunas y milagros
y otras noches
y tristezas
almacenadas como fuegos
y frágiles y cansadas lluvias
y hambres
y sucede
que tu rostro así me mira
con el vértice seco de los ojos
con la amanecida triturada
de los treintaicinco/ los cuarenta
años que son labios y mentiras
y aromas a desvelos y escapadas
y dogmas y siglos y paisajes
de otros cielos