El ser se ha convertido en imán apagado, burbuja de recuerdos que reventó el olvido, un pajarito de brazas que se tiro en picada hacia unas fuertes ráfagas, ráfagas que lo hacen cenizas en el ayer perpetuo que nunca regresará.
Es la sensación que me dio cuando leí tus reflexiones, más nosé si concuerda con la idea que tenias en mente. Espero haber dado en el clavo.
Un abrazo fuerte!!