Un joven sale de caza
y lleva garrote en mano;
toma camino a la sierra
con pequeño hurón en saco.
Subiendo a la Torrecilla,
en un montículo hispano,
descrubre profunda grieta
en un día soleado.
Mete a vieja comadreja
y él permanece esperando
a los ansiados conejos
para darle con el palo.
Los animales no salen
ni el hurón regresa al fardo.
¡En aquel día de otoño
no tiene suerte el muchacho!
El zagal baja a la cueva
oscura para buscarlo;
y encuentra objetos, pulseras
y algunos huesos humanos.
Con el mechero encendido
descubre ollas de barro.
“¡Es un tesoro! ¡Un tesoro!”
cree hallar ilusionado.
La ilusión dura segundos
en alma del aldeano:
no halla nada de valor
pero lo mete en el saco.
Trepa por la oscura grieta
con hurón adormilado
y todas aquellas cosas
en aquel día lejano.
Mil novecientos sesenta,
descubrimiento en el campo:
primitivo marbellensis
y un ajuar de miles de años.
y lleva garrote en mano;
toma camino a la sierra
con pequeño hurón en saco.
Subiendo a la Torrecilla,
en un montículo hispano,
descrubre profunda grieta
en un día soleado.
Mete a vieja comadreja
y él permanece esperando
a los ansiados conejos
para darle con el palo.
Los animales no salen
ni el hurón regresa al fardo.
¡En aquel día de otoño
no tiene suerte el muchacho!
El zagal baja a la cueva
oscura para buscarlo;
y encuentra objetos, pulseras
y algunos huesos humanos.
Con el mechero encendido
descubre ollas de barro.
“¡Es un tesoro! ¡Un tesoro!”
cree hallar ilusionado.
La ilusión dura segundos
en alma del aldeano:
no halla nada de valor
pero lo mete en el saco.
Trepa por la oscura grieta
con hurón adormilado
y todas aquellas cosas
en aquel día lejano.
Mil novecientos sesenta,
descubrimiento en el campo:
primitivo marbellensis
y un ajuar de miles de años.
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