GLAVIANA
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alma gélida,
que sumida en profusa angustia,
casi con asistencia perfecta,
azota tus días intranquilizándolos,
ocupando en tu existir tu primer atención,
y profundo sufrir.
Más a veces son momentos.
como cuando el sol te acaricia,
y empiezas a sentir que tu alma gélida,
se derrite levemente por el roce del sol,
siendo ahí que asomas maravilloso ser,
y me invitas a tu vida.
Pero sé, que no debo ir,
ya que cuando el sol se duerma,
volverás a tener tu alma gélida,
acompasada de angustia profusa...
que sumida en profusa angustia,
casi con asistencia perfecta,
azota tus días intranquilizándolos,
ocupando en tu existir tu primer atención,
y profundo sufrir.
Más a veces son momentos.
como cuando el sol te acaricia,
y empiezas a sentir que tu alma gélida,
se derrite levemente por el roce del sol,
siendo ahí que asomas maravilloso ser,
y me invitas a tu vida.
Pero sé, que no debo ir,
ya que cuando el sol se duerma,
volverás a tener tu alma gélida,
acompasada de angustia profusa...
Última edición: