julio madriaga
Poeta recién llegado
Donde el arco iris nace, las poesías florecen,
sus pétalos resplandecen y es su aroma el que se esparce,
la luna según su fase, le da un color diferente
que riega sobre la gente y muchas de ellas perecen.
Algún humilde poeta, percibe las vibraciones,
sintiendo las emociones que llegan como saeta,
escribe pues es su meta, interpretando a su estilo,
cual marioneta sin hilo, las tiernas inspiraciones.
La poesía en el viento, provoca la inspiración,
al poema o la canción, le da forma el pensamiento,
depende del sentimiento, o la avidez del poeta,
el encontrar esa veta, que rime con la emoción.
Se puede decir amor, de mil formas diferentes,
mas si en verdad él lo siente trasmitirá su calor,
su perfume, su color, como lo intuya en su alma,
siente la vida y en calma, huele poemas latentes.
El poeta es delirante, pues siente de otra manera,
inventa su primavera y el amor, aunque distante,
suele ser mas importante, que la misma realidad,
y aunque divague en verdad, su musa es luz verdadera.
Se alimenta en las orillas de algún rió caudaloso,
en algún bar presuntuoso, o ante las mil maravillas,
allí donde las cosquillas le dicten su creación,
su pluma y su corazón, lo harán sentir majestuoso.