The Black Angel
Poeta recién llegado
Ayer creí en tu amor platónico,
y hoy mi sed de vanguardia supura al filo del dolor.
Me das pena revolviendo los recuerdos de nuestros días,
buscando alguna tonta escusa,
para señalarme con tu vulgar dedo índice,
sin darte cuenta que el silencio de tus mentiras,
quemó hasta la última sonrisa,
convirtiendo todo en cenizas,
entonces ¿Quién ríe ahora?
Serás tú, quizás, riendo al ver concluido tu plan,
tan ruin, tan siniestro, tan lleno de nada,
una cruel venganza,
que malgastaría cualquier ser con un mínimo de corazón,
pero también, quizás, seré yo, el que ría al mirar atrás,
pues tanto te aborrezco que río de ti,
y de tu estúpida forma de pensar,
solo lástima pude sentir,
cuando aquel adiós llego al principio del fin,
y mi boca quedó en silencio,
y mi mente murmuró mil formas de hacerte daño.
Pero no. No te pagaré con la misma moneda,
esta vez me quedaré de brazos cruzados,
y te veré desangrarte en tu propio mar de mentiras.
y hoy mi sed de vanguardia supura al filo del dolor.
Me das pena revolviendo los recuerdos de nuestros días,
buscando alguna tonta escusa,
para señalarme con tu vulgar dedo índice,
sin darte cuenta que el silencio de tus mentiras,
quemó hasta la última sonrisa,
convirtiendo todo en cenizas,
entonces ¿Quién ríe ahora?
Serás tú, quizás, riendo al ver concluido tu plan,
tan ruin, tan siniestro, tan lleno de nada,
una cruel venganza,
que malgastaría cualquier ser con un mínimo de corazón,
pero también, quizás, seré yo, el que ría al mirar atrás,
pues tanto te aborrezco que río de ti,
y de tu estúpida forma de pensar,
solo lástima pude sentir,
cuando aquel adiós llego al principio del fin,
y mi boca quedó en silencio,
y mi mente murmuró mil formas de hacerte daño.
Pero no. No te pagaré con la misma moneda,
esta vez me quedaré de brazos cruzados,
y te veré desangrarte en tu propio mar de mentiras.